Puerta del museo

Puerta del museo
Fachada del museo

miércoles, 20 de febrero de 2019

EXPOSICIÓN DE OBRAS DEL ESCULTOR CHINO XU HONGFEI EN SALAMANCA

EXPOSICIÓN DE OBRAS DEL ESCULTOR CHINO XU HONGFEI EN SALAMANCA.
     A finales de enero se inauguraba la exposición del escultor chino Xu Hongfei en el marco de diversas plazas de Salamanca.

Salamanca al día. Foto de Lidya González.

     Al día siguiente unos salvajes arrancaban y destrozaban una de las obras, por lo que el ayuntamiento decidió reagrupar las otras en cuatro enclaves para aumentar la vigilancia y seguridad de las obras.
Foto publicada por República de las Ideas.

     Es la primera vez que el escultor chino expone en España y ha regalado una de las obras a la ciudad de Salamanca. A continuación muestro las doce obras que se exponen hasta el tres de marzo.
Publicada por Salamanca al día.
Publicada por La Gaceta de Salamanca
      Ante la puerta de la Universidad se expone la obra "Amor en ciudad caída" realizada en 2017 y que nos muestra el desequilibrio y el contorsionismo de dos jóvenes amantes. La mayor parte de las mujeres representadas en sus obras están pasaditas de peso, lo que no las priva de dinamismo, agilidad y sensualidad.


     En la plaza de Anaya se han concentrado seis de las obras expuestas. En "Flores voladas", de 2007, se muestra el efecto del viento en los vestidos de dos jóvenes. Obra llena de encanto y candor.


     La obra "Círculo de amigos", realizada en 2016, muestra tres amigas que juegan a gritar mientras en el suelo tres perrillos juegan entre sí. Un canto a la amistad, a la inocencia y a la fidelidad.


     "Edén de la música", también de 2017, nos muestra una posición imposible de una violinista que se deja llevar por la pasión de la música. Las cuerdas y el arco, invisibles al espectador, deben ser imaginados para completar la estampa de este arrebato musical.


     "Dueto" es otra obra musical, de 2016, en la que dos chicas, una aún una niña, tocan un violonchelo y un pequeño violín mientras cruzan miradas y gestos de complicidad.



     "Sorprendido", imagino que es un error de traducción, pues más bien es "sorprendida", asustada y aterrada, también de 2016, recoge la escena de una joven a la que se le vienen encima seis palomas, seguramente buscando la comida que en otras ocasiones les ha dado, y que parecen dar movimiento e ingravidez a la escultura.


     La última obra de la Plaza de Anaya es "Baile de gorditas en el año de prosperidad", realizada en 2019 y que ha sido regalada por el autor a la ciudad de Salamanca. Es un homenaje al año del "cerdo" que comenzó en los primeros días de febrero. Tanto la mujer como el cerdo mantienen posiciones de difícil equilibrio que sugieren el baile o la carrera.



     En la plaza Concilio de Trento, frente a San Esteban, se han colocado cuatro esculturas, éstas más bien relacionadas con el deporte; así "Pelota buena", realizada en 2013, muestra el enorme golpe que una golfista pega a la bola (imaginada también), descolocando su falda y su blusa por el enérgico giro y que dota a la obra de una extraordinaria sensación de movimiento.



     "Felicidad", de 2013, nos muestra esa sensación en el rostro y en la expresión corporal de una joven que se deja llevar por la velocidad de una bicicleta.


     "La primavera de Lingnan", de 2018, nos muestra otra mujer sobre bicicleta disfrutando de su libertad. Obra no exenta de sensualidad, alegría y felicidad.


     En "Ciudad de las flores en junio", también de 2018, se nos muestra la carrera de tres mujeres, con flores en las manos, que hacen patente su fuerza y su agilidad. Mujeres sin complejos que corren, o que hacer deporte, o que juegan, por el placer de disfrutar.


     Ya en la Plaza Mayor de Salamanca, la última de las obras expuestas, "Beso", de 2010, nos ofrece un extraño equilibrio sustentado por la pasión de los amantes entregados sin pudor a un apasionado beso. La obra contagia libertad, ternura y pasión, no sé si por la fragilidad aparente del cuerpo masculino, por la voluptuosidad del cuerpo femenino, o por la simbiosis de los dos.



     De la obra que sufrió la agresión de gamberros incultos sólo puedo aportar la foto publicada en un medio digital, y como se ve también tenía relación con la música.
Publicada por D-Gratis, no aparece nombre del fotógrafo.
     Espero que hayáis disfrutado de esta entrada como yo lo he hecho de la visita a las obras, de la sesión fotográfica a la que las sometí y del placer de compartirlo.
Fotos: Javier Perals excepto las que se citan en el pie de foto.
Texto: Javier Perals.

jueves, 14 de febrero de 2019

LIBRO DE FIRMAS.

LIBRO DE FIRMAS DEL MUSEO DE PUERTO SEGURO.

     Cada vez que volvemos a Puerto Seguro una amalgama de sentimientos nos envuelven a Agustina y a mí. Los recuerdos de nuestros padres, de sus enseñanzas, de sus consejos, de sus ilusiones. Las vivencias recientes y las vivencias añejas: el ir a por agua al grifo y llenar el depósito, el brasero en las frías noches de invierno, la comida hecha en un puchero al amor de la lumbre, la matanza y todas las tareas que lleva aparejadas, los paseos y excursiones a los preciosos rincones de nuestro pueblo, el serano junto a la casa de María Jesús y Agapito, …


     Nuestras ganas de volver se ven multiplicadas por nuestras ansias de volver a ver a las personas que aún nos quedan, que son de la familia aunque no lo sean; de ver los campos de Puerto Seguro, de cruzar la Raya y ver la Dehesa, de pasar junto al caño del Carbonal y comprobar el agua que tiene, de ver erguidas las tres cruces y la peña la esquila; el palomar, la majestuosidad de la Cruz del Siglo y nuestra querida Peña Rota; la caseta de Pepe y el huerto de la Fuente Nueva; la curva del Transformador y por fin el pueblo, con su frontón, las antiguas escuelas y el consultorio médico. Ya sólo nos queda pasar junto a la Iglesia, girar junto a la nueva casa de María Luisa y José Ignacio, atravesar la plaza, generalmente parando en ella, y llegar a nuestra casa y al museo. Es curioso, pero no le llamamos nuestro museo, sigue siendo el museo de Puerto Seguro.





     Abrir las puertas, encender la caldera, comprobar los fusibles, contemplar el estado de las plantas del corral, descargar el coche y echar un vistazo al libro de firmas.

     En otros sitios se comprueba el buzón y se da un vistazo a la correspondencia. Aquí no. Aquí el vistazo se dirige al libro de firmas, y si llegamos tarde, mientras tratamos de meter en calor la casa, nos sentamos al sofá, con una manta sobre las piernas y el libro de firmas en el regazo.

    Queremos ahora compartir con vosotros algunos de esos mensajes que aún nos siguen emocionando por una u otra razón. Sabemos que serán varios los artículos que van a salir con este título, pero queremos empezar por el relato que ha escrito en este libro un niño de diez años llamado Adrián, que hasta ahora era completamente desconocido para nosotros, pero que se ha metido en nuestros corazones a través de su narración:

   Me ha gustado el museo, ya que tiene objetos muy antiguos e interesantes. En el primer momento, nos han recibido muy bien. ¡Sobre todo Chico, el perro! Es un perro muy cariñoso. Agustina y Javier nos han enseñado muchos objetos antiguos. Del campo, de la habitación, de la fragua, del taller… Hemos visto cosas interesantísimas: trillas, cañas, voltímetros… Javier me ha explicado que todos los aparatos de antes debían tener un voltímetro, porque como antes la electricidad no era tan buena como ahora, había grandes contrastes de electricidad. También hemos visto una calculadora. Al final de investigar, descubrimos su funcionamiento. Por la pinta, yo pensé que era un telégrafo.


     Javier es muy aficionado a los animales, así que tiene muchos animales de piedra. También me ha gustado el pozo. Es bastante hondo, pero no se usa. Luego he visto una mini-romana. Muy chula era. También, en el museo, había una escena de habitación. Allí había cámaras y radios. Son muy chulas las cámaras. Había una que, cuando hacía una foto, salía instantáneamente. Las radios eran grandes, y con voltímetro, claro (ya he escrito el motivo por el  que todas las cosas debían llevar voltímetro). Luego, Agustina alumbró con una linterna y vi lo hondo que era el pozo. Y además, nos contó ¡que para limpiarlo se metía Javier!

     En este momento el perro está tomándose un descanso. Y Agustina y Javier están contando a nuestros padres y hermanos la escena del colegio. Bueno, Gema, la hermana de un amigo nuestro, está a mi lado. Y también Chico me ayuda a escribir. ¡Qué cariñoso es! Mete la cabeza como muestra de afecto. Al lado mío hay un teléfono. Viejo, pero bien conservado.


     En la cocina, también hay pucheros y medidas. ¡Me está entrando un hambre! Menos mal que nos hemos traído unos buenos bocatas. Bueno, ya acabo, porque si no la gente se aburre.

            Adrián Iglesias Sánchez, a 28 de marzo de 2013, Puerto Seguro (Salamanca).
            ¡Muchas gracias por enseñarme tantas cosas! Deseo volver.

Fotos: Javier Perals.
Texto: Javier y Adrián.

domingo, 10 de febrero de 2019

MONUMENTO A LA PUBLICACIÓN PEÑA ROTA


MONUMENTO PEÑA ROTA.
     En el pasado mes de agosto el Ayuntamiento de Puerto Seguro rindió un homenaje a la publicación Peña Rota con motivo de cumplir cuarenta años ininterrumpidos de publicación.

     En el acto celebrado en la plaza el alcalde se comprometió a poner el nombre de “Peña Rota” al futuro parque infantil y colocar en un lugar próximo el monumento que se había preparado con tal motivo.

     El monumento consta de dos fragmentos de la columna del Ayuntamiento que fue derribada por un camión, (los cuatros trozos en los que se fragmentó fueron adquiridos por el Museo Etnológico), separadas por una estructura metálica en la que se han dispuesto unos rieles que albergarán una placa de piedra donde se reproduce la cabecera de la portada de Peña Rota con la leyenda “El Ayuntamiento de Puerto Seguro a Peña Rota en su 40 aniversario”.

     La elaboración del monumento viene ampliamente descrita en las páginas 38 y 39 del Boletín de Puerto seguro nº 203 de septiembre de 2018 y será incluido en otra entrada en este mismo blog.
Proceso de marcado.

     Debido a que la altura del monumento es ligeramente superior a un metro y medio se quiere colocar sobre una base de piedra que lo realce.

     Otra cuestión ha sido la localización y traslado de la piedra al lugar donde será instalado el monumento.
Esta es la piedra elegida
Y este el hueco que ha dejado. Se la echará de menos.

     La piedra fue localizada en Valdescobal y del traslado se encargó Eduardo con la máquina para colocarla en el lugar elegido por Jesús y Javier.






     El parque infantil, con algunos aparatos para adultos, está prácticamente terminado, se han colocado varios bancos, una papelera y una fuente.


     Parece que ha quedado bien. Bueno, un poco más hacia acá y listo.

Fotos: Mª Agustina Hernández, Jose Ignacio Herrero y Javier Perals. 
Texto: Javier Perals.

Calendario 2015

Calendario 2015
Calderos, pucheros y trebedes